Siguiendo con la serie de artículos de márketing, los errores más comunes que podemos encontrar en la página web.
1. Diseño de los años WEB 0.1. Existe una infinidad de páginas con un diseño anclado en la época prehistórica y en el mundo de internet, podemos decir que es prehistórica cualquier página hecha hace 6 años, o con la misma filosofía de diseño que entonces. ¿Cuántas páginas hay con la fotografía de un libro o un diccionario? No digo que no sea una imagen representativa de nuestro sector, pero se ha repetido hasta la saciedad.
¿Diseño un tanto desfasado?
Los traductores también somos especialistas en realizar unas combinaciones de texto y color fondo bastante “peculiares” por no decir horribles. Debemos prestar una atención especial al diseño de la página, así como a la combinación de colores y la distribución de la información en nuestra web para que sea agradable a la vista. Pensemos que un diseño agradable también dice muchas cosas sobre nosotros mismos y nuestra manera de trabajar. No tenemos ningún derecho a castigar la vista de nuestros visitantes con combinaciones de colores horribles como la del ejemplo de arriba.
2. Este flash no me dice nada. Una de las máximas a tener en cuenta al diseñar nuestra web debería ser “usabilidad”, es decir que la página sea práctica e intuitiva. Pocas cosas hay más exasperantes que esperar a que cargue una presentación en flash que poco o nada aporta a nuestra web. Además, es muy posible que nuestros clientes potenciales nos visiten en más de una ocasión, por lo que yo no les haría pasar por el calvario de ver la misma animación en flash una y otra vez. Lo ideal sería que prescindiéramos del flash, pero si es realmente necesario, no olvidemos un botón para “saltar” la animación. Por supuesto que la música debería estar totalmente prohibida. ¡Ni se te ocurra utilizar música en tu página!
Dediquemos también un tiempo a pensar qué información buscan nuestros clientes y cómo tenemos que distribuirla para que sea fácil de encontrar. Por ejemplo, nuestro visitante debería encontrar cómo contactar con nosotros desde cualquier página y no solo desde la página de “contacto”.
3. Hablar de tarifas cuando no queremos hablar de ellas. Otro de los errores comunes en las páginas web de muchos traductores es tener un apartado de “tarifas” para luego decir aquello de que las tarifas variarán en función de tal y cual… En ese caso, ¿no es mejor ahorrarse la página de tarifas? Sería mucho mejor animar directamente a nuestro visitante a ponerse en contacto con nosotros.
4. Demasiada información. Hubo una época anterior a Google en la que encontrar información era bastante más complicado de lo que lo es ahora. Por eso, éramos muchos los que en nuestras páginas recopilábamos enlaces interesantes para nuestros compañeros traductores. De unos años a esta parte, no veo la necesidad excepto tal vez para ofrecer unos pocos enlaces muy seleccionados y que aporten valor a quien nos visita.
Del mismo modo, no creo que sea necesario explicar la Biblia en verso en nuestra página. Pongámonos una vez más en la situación de la persona que nos va a contratar. Creo que es mucho más inteligente facilitarle su toma de decisiones y decirle en qué nos diferenciamos del resto o por qué no se va a equivocar con nosotros. Simplifiquemos la información y dejemos únicamente lo más valioso y lo que ayudará a decantar la balanza a nuestro favor.
5. Who’s Loving You? En gran parte, el objetivo de nuestra web debería ser generar confianza. La persona que nos va a contratar quiere estar seguro de que no se equivoca. Para ello no hay nada como mencionar algunos de nuestros clientes o incluso incluir algunos comentarios positivos sobre nuestros servicios. Si sabéis que tenéis un cliente satisfecho con vuestro trabajo, pedidle que os escriba dos frases recomendando vuestros servicios. Eso generará la confianza necesaria en nuestro visitante como para que nos encargue un primer trabajo









